Conde de Benalúa consigue un aceite de oliva único a partir de la diversidad de matices que ofrecen las variedades cultivadas en España, Italia y Portugal
Orígenes diversos y carácter único
El nuevo Aceite de Oliva Virgen Extra de Conde de Benalúa nace como resultado de la combinación entre la tradición oleícola mediterránea y una visión moderna orientada a la excelencia. La cooperativa granadina selecciona las variedades picual, arbequina y coratina procedentes de España, Italia y Portugal para conseguir un aceite de gran riqueza organoléptica, lleno de contrastes y matices equilibrados.
El nuevo AOVE destaca por su versatilidad, que lo hace indicado tanto para el consumo en crudo, en ensaladas, tostadas, quesos o como toque final en carnes y pescados, como para usos culinarios más exigentes. Su perfil lipídico equilibrado y la alta estabilidad le permiten soportar temperaturas elevadas sin perder sus propiedades nutricionales ni sensoriales, de modo que en frituras, salteados y cocina a la plancha garantiza rendimiento, sabor y recetas saludables.
Con más de 70 años de historia, Conde de Benalúa conjuga en la producción de aceite de oliva premium tecnología avanzada, sostenibilidad, oleoturismo y el compromiso con la dieta mediterránea. En este sentido, utiliza envases de lata y vidrio en lugar del plástico, ya que prolongan la frescura del aceite y reducen el impacto medioambiental.
La marca apuesta por la diferenciación a través de la innovación y la selección de las variedades de oliva cuya combinación aporta la identidad única al producto. La picual de España destaca por su fuerza, intensidad y carácter; la coratina de Italia ofrece elegancia y complejidad aromática; mientras que la arbequina de Portugal es suave y equilibra el conjunto.
