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Experiencia internacional en el mercado local

Cuando una marca aterriza y la operación decide

España es un mercado especialmente atractivo para la restauración organizada, pero también uno de los más exigentes. Hay volumen, turismo, competencia intensa y un consumidor acostumbrado a comparar. En ese contexto, la llegada de grandes cadenas internacionales no solo trae marca y producto: trae método. Y ese método —la manera de diseñar la operación para que sea consistente y escalable— suele ser el verdadero factor diferencial cuando un modelo funciona en nuestro país.

En este episodio de HORECA Stories ponemos el foco en cómo se gestiona una cadena internacional cuando se adapta al mercado español. En el vídeo intervienen Daniel Agromayor, CEO de Five Guys en España; Adriana Bonezzi, Directora General de Marcas de Restauración; y Armand Notó, fundador de ANclue y consultor de grandes cadenas. Tres perspectivas complementarias para extraer aprendizajes aplicables tanto a operadores consolidados como a hosteleros en fase de crecimiento.

Centralización inteligente y adaptación local

Una de las claves que abordamos es el equilibrio entre centralizar y adaptar. La gestión centralizada permite asegurar estándares: procesos claros, formación, control de calidad, compras y una forma homogénea de medir el rendimiento. Pero el éxito en España exige también comprender el terreno: horarios, picos de demanda, mix de consumo, ubicaciones y expectativas del cliente. El reto no es elegir entre estandarización o flexibilidad, sino decidir qué partes del modelo son intocables y cuáles deben adaptarse al mercado local sin romper la esencia de la marca.

Talento, costes y productividad: las palancas que mandan

El episodio mira de frente las presiones que hoy afectan a todo operador. El talento sigue siendo el gran cuello de botella: atraer, formar, retener y, sobre todo, construir mandos intermedios capaces de ejecutar con consistencia. A eso se suma la tensión de costes y la necesidad de proteger la rentabilidad por unidad sin renunciar a la experiencia de cliente. Y, en el centro, la productividad: cómo diseñar rutinas, roles y sistemas que hagan posible sostener el servicio en un mercado con alta variabilidad de demanda.

Qué puede aprender cualquier hostelero

Más allá del tamaño, el aprendizaje clave es cultural: la experiencia no es casualidad, es una consecuencia de método. Cuando una cadena escala, lo que se estandariza no es solo una receta: se estandarizan rutinas, entrenamiento, seguimiento de indicadores y hábitos de gestión. Este episodio busca precisamente traducir esa lógica a aprendizajes para el sector, incluso para quienes operan con pocos locales.

Por Rodrigo Domínguez, periodista es Aplus Gastromarketing.

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